martes, 28 de junio de 2022

GOG Y MAGOG - (Ap.20: 7-10) (Ez.38: 1-23)

 

Está imagen, supuestamente representando el avance de Gog y Magog contra Israel, se encuentra miniaturizada en la Biblia del s. X del Monasterio del Escorial. 

Los dos personajes que aparecen con un protagonismo notable son representaciones de la gran fuerza y poder que posee la rueda que sujetan. 

El circulo que encierra esas nueve cabezas  es la muralla que protege a la Ciudad Santa, cercada por las fuerzas destructivas que son figuradas por la Bestia que surgió del abismo.

Gracias a la intervención divina la batalla termina con la destrucción de los ejércitos enemigos y la derrota de la Bestia que vuelve al abismo.




CONCEPCION DE LA MINIATURA:

De todas las naciones que habitan en los extremos de la tierra los nombres de Gog y Magog son asociados por los textos sagrados como el lugar de origen de una invasión devastadora. 

Según la profecía apocalíptica Gog y Magog serán engañados por el maligno para arremeter contra el pueblo elegido en la batalla del final de los tiempos. 

El profeta Ezequiel distingue a Gog como soberano y Magog como su tierra-ejercito. Así en Ez. 38, 11:12, relata refiriéndose al propio Gog: " y dirás: Subiré contra una tierra indefensa, iré contra gentes tranquilas que habitan confiadamente; todas ellas habitan sin muros, y no tienen cerrojos ni puertas; para tomar botín, para poner las manos sobre las tierras desiertas ya pobladas, y sobre el pueblo recogido de entre las naciones, que mora en la parte central de la tierra".



Obviamente, la idea de la llegada de invasores bárbaros que saquean y se apoderan de las tierras indefensas era el temor constante de las gentes que vivían en una ciudad sin murallas. 

Aquel que emprendiera la iniciativa de hacer construir un muro para contener tales brutalidades se consideraba un héroe digno de todas las alabanzas: En el romance medieval de Alejandro tenemos un ejemplo de ello, el héroe consigue hacer prisioneras a las "naciones sucias" del norte, entre las que se incluye a las tribus de Gog y Magog y las retiene tras un enorme muro de hierro.

Historia similar aparece mencionada en un sura del Corán en la que, Alejandro, al que conocen como "bicorne"(el de las dos edades) considerado como un hombre bueno que anhela el conocimiento y la verdad, construye un gran muro de hierro y de cobre a los pies de las montañas para detener a Gog y Magog y proteger así a los inocentes.


Josefo hizo después unas afirmaciones que han resonado desde entonces en el mundo de la literatura: los escitas, dijo, habían saqueado y sometido a pillaje el reino de los medos después de que el rey de un territorio cercano al mar Caspio los dejara pasar, abriéndoles las puertas de hierro que había construido Alejandro Magno.

Por tanto, las murallas eran sinónimo de protección, supervivencia y comunidad. No es de extrañar que el pintor del beato del Escorial diera tal protagonismo de poder al creador y promotor de tal obra arquitectónica.




Recreación miniatura mozárabe elaborada totalmente a mano. 
Temple al huevo con pigmentos naturales sobre base de carbonato cálcico y madera

Nota:  El beato del Escorial tiene un origen incierto, aunque se tiende a aceptar que fue elaborado en el s.X en el monasterio de San Millán de la Cogolla. Se considera por lo general de estilo tosco y rudo, siendo muy fácil de reconocer esa tosquedad tan primitiva que le confiere un encanto muy peculiar, a la vez que emanan de sus imágenes una fuerza misteriosa y atrayente

viernes, 27 de mayo de 2022

Varón y Hembra los creó


Uno de los capiteles de la Colegiata de Santa María la Mayor de Alquézar nos muestra dentro de una mandorla abierta y manifestada por cuatro ángeles, a Dios otorgándole la vida a Adán. 


El escultor visualizaba a Dios trino como un espacio vertical que, complementándose con un Adán horizontal, formaban una cruz griega, símbolo de la unión-sujeción de las fuerzas antagónicas que rigen el universo.

Adán, de tiesura inmóvil contrasta con la elasticidad y actividad divina. Los tres rostros divinos aluden tanto al devenir del tiempo como al misterio trinitario. La interacción de Dios con Adán en esta escena difiere de lejos de los típicos ejemplos donde, inclinado sobre el cuerpo desnudo del recién creado, le sopla el aliento para insuflarle el alma. En esta imagen Dios sujeta a Adán como si de algo suyo se tratara, llevando ambos vestiduras similares. El Creador, extendiendo su mano, toca la sien de Adán. Una forma inédita de otorgarle el alma. 

La explicación de tal curiosidad radica en que aunque tras la reconquista, esta fortaleza musulmana se reconvirtió en una colegiata cristiana, en los siglos X-XI -época de la elaboración del capitel-, las tradiciones y leyendas de sus habitantes seguían totalmente presentes sin duda alguna. 

Encontramos así en las azoras coránicas la creencia de que Adán y su alma no se poseyeron de forma inmediata, sino que su asimilación duró varios cientos de años. Cuando el Creador le insufló parte de su espíritu, lo hizo de palabra ordenándole al alma que entrara en Adán. Ésta, fue animando lentamente las diferentes partes del cuerpo a medida que iba penetrando en ellas. De ahí posiblemente que el Adán representado en el capitel permanece en tal estado de rigidez.

Encontramos asimismo especificado en dichas suras la posible puerta de entrada por la que accedió el alma en el Hombre: según unas entró por su boca y se dirigió inmediatamente al cerebro y según otras, entró por su fontanela hacia sus ojos.  

Quizá ésta es una configuración muy acertada de cómo el escultor de aquella época, de aquella cultura y de aquel lugar, percibía la forma en que el espíritu revivificador entraba en el cuerpo de Adán.

 

Como curiosidad, hacer notar que dicha escena se empieza a iluminar actualmente, en las fechas próximas al solsticio de verano, por la zona indicada en las suras coránicos.


Los rayos del Sol tocan en primer lugar la cabeza de Adán 
iluminando paulatinamente el resto de su cuerpo y del capitel.

Casi, casi, como si del espíritu divino se tratará.


Dibujo elaborado al temple al huevo con pigmentos naturales. Disponible para su venta. En tabla y en papel.


sábado, 6 de noviembre de 2021

Beatificació en La Seu de Manresa -màrtirs caputxins-





Descripción y simbología de la imagen:

Enmarcada en un cielo azul, la Virgen de Montserrat, conocida popularmente como la Moreneta, reposa en majestad sobre la sierra montserratina. A su lado, amparados bajo su esplendor luminoso, los tres mártires capuchinos que encauzan la beatificación, Josep Oriol de Barcelona, ​​Benet de Santa Coloma de Gramanet y Domènec de Sant Pere de Riudebitlles, con las manos en señal de oración y aceptación, contemplan la Moreneta y al Niño con veneración.

En la entrega voluntaria al martirio por convicción de su fe, los tres beatos, de pie sobre las cimas de las agujas de Montserrat -lugar de importante peregrinaje que congracia tanto a creyentes como a profanos-, nos evocan la escena de Cristo sobre el Tabor, montaña en la que se produjo la Transfiguración (cambio de forma) y donde alentó en la fe a sus discípulos: “Levantaros y no tengáis miedo”.

En los lados superiores del icono y como complemento representativo, se encuentran las siluetas de la palma del martirio de la que son merecedores los mártires y La Seu de Manresa, basílica donde la ceremonia de beatificación tiene lugar y, a la vez, símbolo de la ciudad en la que los tres mártires dejaron su cuerpo mortal y que los acoge desde entonces.

El icono es un elemento litúrgico donde están representados símbolos, con voluntad de un significado concreto que nos muestran lo imposible de explicar. El sentido sagrado de estos símbolos sólo puede ser percibido por quien tiene experiencia en lo sacro; convirtiéndose entonces el icono, una vez bendecido, receptáculo y evocación viva de lo representado.

Desde este punto de vista y, aunque creamos ver diferentes elementos en el icono, todo el conjunto forma parte de una sola escena, historia y unidad.

Laura A. Lucea





FRANCISCANS CAPUTXINS




martes, 4 de mayo de 2021

Icono de Sant Fructuós y el beato Carmel de Colomers



El “Icono de la Amistad” o “Icono del Buen Amigo” es original del monasterio de Bawit en Egipto y data del siglo VII. La imagen muestra a Cristo poniendo su brazo sobre los hombros de un amigo desconocido mostrando cómo avanza a su lado, le acompaña. Este amigo desconocido es cada uno de nosotros. La percepción del icono nos muestra que Cristo no viene a castigar al ser humano. Desciende hasta lo más bajo de la condición humana. No deja que repose sobre nosotros ni la más mínima parte de lo que nos abruma.” (Hno. Roger de Taizé, en Pasión de una espera).



Primer esbozo del icono que una vez tuve terminado, fue a residir junto a su destinatario en la Catedral de Tarragona

Beat Carmel de Colomers, prega per nos.

jueves, 10 de mayo de 2018

El rapto de Proserpina


Reinterpretación de un capitel del s.XII en que que se escenificó, con encantadora ingenuidad, la historia mitológica del Rapto de Proserpina. 




Porque el románico es la esencia y el color su fuerza,
contemplémoslo en comunión con lo oculto. 













 Iglesia de Santa María de Covet.

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viernes, 26 de enero de 2018

Exposició Museu de Solsona Diocesà i Comarcal



Sempre he mirat amb afecte aquesta comarca del Solsonès. La Catedral de Solsona ha estat sempre un dels meus reiterats anhels romànics. Per això, poder exposar a la Sala el Museu ha estat molt gratificant per a mi. 

Moltes gràcies a tots els que "viuen" al museu i que han fet possible aquesta exposició, especialment a la Montse Creus que, des de la idea inicial, m'ha donat mostres de la seva gran professionalitat. 

Amb un gust exquisit per la perfecció del detall i l'elegància de la il·luminació, mai abans s'havien realçat tant els pigments de les meves pintures mostrant tot el que poden donar de si.

Siempre he mirado con cariño esta comarca del Solsonés. La Catedral de Solsona ha sido siempre uno de mis reiterados anhelos románicos. Por eso, poder exponer en la Sala el Museo ha sido muy gratificante para mi.

Muchas gracias a todos los que "viven" en el museo y que han hecho posible esta exposición, en especial a Montse Creus que, desde la idea inicial, me ha dado muestras de su gran profesionalidad.

Con un gusto exquisito por la perfección del detalle y la elegancia de la iluminación, nunca antes se habian realzado tanto los pigmentos de mis pinturas mostrando todo lo que pueden dan de sí. 


Si clicas en el vídeo le darás vida y forma a la imagen